Castillo Palacio de Altamira. ELCHE/ELX.

img_5477

El castillo palacio de Altamira o Alcázar de la Señoría, fue construido a finales del siglo XV por el noble castellano Gutierre de Cárdenas, primer señor de la ciudad, tras haber vuelto a la Corona con los Reyes Castólicos, convirtiéndolo en su residencia habitual. Sin duda alguna el palacio de Altamira es uno de los edificios históricos más singulares de Elche.

No obstante, es probable que fuera construido sobre una obra anterior del siglo XII o XIII, que formaría parte de las defensas de la villa amurallada almohade. Perteneció a los Condes de Altamira.

Su planta es poligonal, y sus elementos más excelentes son la sólida torre mayor cuadrangular y los torreones cilíndricos que protegen sus esquinas. Excavaciones realizadas por el departamento de Arqueología y Restauración en el entorno del palacio han contribuido a completar la visión de este singular edificio.

Según A. Ramos, la primera noticia referida al alcázar es del año 1.401, fecha en la que se expresa la necesidad de hacer obras en la fortaleza. A lo largo de este mismo siglo hay varias referencias más al edificio, en casi todas las ocasiones por la necesidad de realizar reformas.

La existencia de un alcázar o fortificación en este lugar aparece también documentado en el año 1.472, fecha en la que se citan la “Calaforra e l’alcácer” como defensas principales de la ciudad.

Desde el año 1.480 hasta el 1.780 el palacio perteneció a la familia Cárdenas, fecha en la que pasó a manos del conde de Altamira, cambiando de dueño varias veces entre finales del siglo XIX y principios del XX.

La obra que ha llegado hasta nuestros días corresponde, en líneas generales a la reforma que realizaron los Cárdenas, finales siglo XV y principios del XVI para la construcción del edificio, empezando las obras en 1.557.

El Palacio ha tenido varios usos a lo largo del tiempo. Además de su papel como residencia del administrador de los bienes del noble propietario de cada momento, parece más o menos claro que parte del edificio fue utilizado como cárcel desde, al menos finales del siglo XVIII. De este uso hay multitud de referencias en el siglo siguiente, encontrándose en sus paredes gran cantidad de grafitos que llegan hasta la década de los cincuenta del siglo XX.

El 15 de julio de 1959 se derrumba el paso a la Torre del Homenaje, acabando definitivamente su uso como prisión por el mal estado de conservación que presenta el edificio.

También fue ocupado por instalaciones industriales, ya que a partir de la compra del Palacio por Diego Ferrández en el año 1913, un sector del mismo se convertirá en una fábrica de tejidos que muy posiblemente tenía parte de sus instalaciones extramuros.

La mayor parte de las referencias escritas relacionadas con el Alcázar se refieren a la necesidad de reparar las distintas estancias y los lienzos de muralla. En algunas se cita expresamente que se derriban las tapias islámicas por su mal estado de conservación, encontrando también abundantes noticias acerca de la demolición de torres y elementos significativos por el riesgo que entrañaba su pésimo estado.

Parece que en la segunda década del siglo XX se acomete una profunda remodelación del palacio que incluye el derribo de gran parte de las construcciones existentes en el interior.

En la actualidad el Palacio de Altamira alberga el Museo Arqueológico Municipal.

El alcázar se encuentra situado junto al borde este de río Vinalopó, en el ángulo NO del sistema defensivo de la ciudad, entre la Diagonal Traspalacio y el Hort del Xocolater.

Frente a su lienzo Este se encuentra una plaza con una fuente y los restos consolidados de la muralla y una de las torres islámicas de la ciudad.

Uno de los elementos más significativos es la Torre del Homenaje, que se encuentra en e flanco sur. Presenta planta rectangular (en la base, 13.8 m en sentido E-O por 11.9 m) y una altura de 23.7 m. El primero de sus pisos conserva la fábrica de tapial original, mientras que los dos restantes son de mampostería, con las esquinas reforzadas por sillería y rematada en la parte superior por una corsera.

Otra torre conservada en el interior del alcázar es la del Duque, que en la actualidad forma parte de las dependencias del Museo Arqueológico.

La puerta de acceso al Museo se encuentra en el lienzo Este, pero parece que la construida por los Cárdenas está en el lienzo de mediodía, justo al este de la Torre del Homenaje y en la actualidad solo se utiliza esporádicamente como puerta auxiliar del Museo.

El pasillo de entrada esta formado por un arco de medio punto de sillería, pero la puerta original ni es visible desde el exterior de la fortaleza ya que en el siglo XVIII se construyó una fachada nueva entre la Torre del Homenaje y la torre del ángulo SE.

Agrandes rasgos, y no teniendo en cuenta las innumerables reparaciones que se realizan en el palacio, en éste se pueden reconocer sin dificultad cuatro grandes fases constructivas: las islámica, la del siglo XVI y finales del XV, la del XVIII y la del XX. Si examinamos con detalle la planta de la construcción, tendremos obligatoriamente que reparar en algunos detalles que pasamos a tratar a continuación.

El palacio conserva dos torres islámicas (Duque y Homenaje) y restos de muros islámicos calicostrados y de mortero de cal en los frentes Norte, Este y Sur.

Por la intervención de 1999 sabemos que la muralla islámica entra hacia e palacio por el Norte de la torre del Duque, con una dirección que prácticamente coincide con el punto en el que empieza a reconocerse la tapia islámica interior.

En el ángulo NO se encontraba la torre conocida como “Casa Peña”, de la que hoy no quedan vestigios; en el lienzo de poniente también se aprecian desde el interior de la fortaleza las construcciones islámicas, así como en el mediodía, en el que se conserva una puerta abierta en una obra de tapial. La cronología de esta fase es difícil de precisar, ya que, si el primer momento de construcción de la muralla islámica se ha datado entre finales del siglo XI y principios del XII, parece que elementos como la torre del Homenaje pueden datarse por paralelos formales en época almohade.

Hay que tener en cuenta que no se han realizado excavaciones arqueológicas en el interior del Palacio, por lo que no se cuenta con datos fiables.

La reforma de la familia Cárdenas tuvo que ser de gran envergadura, prácticamente construyeron un edificio nuevo, derruyendo los restos islámicos que se encontraban en mal estado, recreciendo la torre de Homenaje y envolviendo por el exterior los lienzos islámicos. En la excavación realizada en el exterior del palacio, se comprobó que parte del lienzo norte llega a cimentarse en la roca, ocupando el espacio del foso islámico (que vendría definido por la línea hipotética que uniría la torre del Duque con la de Casa Peña.

Cruzando el foso por el frente Norte se construyeron dos pasos que lo salvan. El situado más al Este debe coincidir con una puerta cegada (visible en el alzado), mientras que el otro puede corresponder a una puerta o al paso de la acequia Mayor. Parece que estos pasos se realizan entre finales del XVII y principios del XVIII, pero no hay que descartar que sean más antiguos.

La mayor parte de los autores apuntan la posibilidad de que el palacio se haya construido sobre los restos de un alcázar islámico anterior. Alcázar cuya existencia no es extraña en ciudades tan próximas como Murcia; siendo el primer baluarte defensivo de la ciudad, previamente, incluso a la existencia de murallas. Las excavaciones realizadas no han ayudado a aclarar este aspecto, pero parece muy posible que la reforma de la familia Cárdenas acabó de eliminar los restos del muro de levante del Alcázar islámico, único punto en el que por el momento no se ha documentado la cerca.

Debemos pensar en la existencia de un alcázar en época islámica que serviría como lugar de residencia del poder y elemento integrante del sistema defensivo de a ciudad. Posibilidad no muy difícil de aceptar si tenemos en cuenta que en el año 1401 ya aparece mencionado en las fuentes escritas.

 

Fuentes: Publicación Castillos y Torres en el Vinalopó,2001

Centre d’Estudis Locals del Vinalopó. Cátedra P. Ibarra y

Wikipedia. Castillos del Vinalopó.

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s